UN LLAMADO A LA VIDA
febrero 07, 2019![]() |
Sin ninguna duda, velar
por el cumplimiento de los derechos humanos, defender territorios y trabajar
por un mejor país, acarrea consecuencias gravísimas. Lo que está pasando en
Colombia con respecto a la ola de asesinato contra líderes sociales, es la herencia
que nos dejó más de 50 años de conflictos internos con los que, grupos armados ilegales,
han manchado de dolor y sangre la historia de la nuestra patria colombiana.
Según la organización
Dejustica, en lo que informo sobre este tema, en el 2016 (mismo año en el que se firmaron los acuerdos de paz entre el gobierno de Juan Manuel Santos y la guerrilla de la FARC) fueron asesinados 166
líderes, en el 2017 las cifra aumento a 186 y de acuerdo con la Defensoría del
Pueblo, para el año 2018, estos atroces actos se extendieron por gran parte del
territorio colombiano dejando como resultado 164 líderes sociales muertos, a
esto se le suma lo que va corrido este año, que empezó con pie izquierdo, van 15
dolorosas muertes para los luchadores de esta noble causa.
Al gobierno de
santos le quedo grande la tarea de ponerle punto final a esta masacre, su falta
de valor para tomas la decisión y su inoperancia para perseguir y castigar con
todo el peso de la ley a aquellos responsable de estas barbaries, han dejado
trágicas cifras que han hecho eco en el corazón de todos los colombianos.
la ola de asesinato contra líderes sociales, es la herencia que nos dejó más de 50 años de conflictos internos
Es bien sabido por las autoridades y órganos internaciones como la ONU,
que la razón que mueve a estos cobardes delincuentes para cometer tan
despiadados actos, es buscar evitar la construcción del tejido social, eludir
la restitución de tierra y no acabar con los lucrativo negocios la droga y la
minería ilegal, esto va acorde, con los lugares en el mapa donde se rastrean la
mayor cantidad de estos homicidios, según el Intuito de Estudio para el
Desarrollo y la paz (Indepaz), en los departamentos de Cauca, Antioquia, valle
del cauca, Nariño, choco, putumayo, Córdoba, meta y norte de Santander, son las
locaciones donde las masacres aumentan. Por este motivo es urgente el llamado
que hago como colombiano indignado por estos hechos al gobierno del Presidente
Duque, para que implante medidas de protección en los citados territorios, no
basta con blindar escoltas y chalecos antibalas, hay que actuar con mano firme
y cumplir con las obligaciones impuesta por la normatividad, hacer presencia
permanente de las en estos territorios y lograr que caiga todo el poder
punitivo sobre estos delincuentes cobardes.
Ya viene siendo hora de cambiar la historia y
construir una nueva realidad, por eso también le aplaudo la acción de gobierno
vigente, de lanzar una lista de los llamados “mata lideres” que se encuentra encabezados por disidencia de las
FARC, el ELN y el clan del golfo y por los cuales se ofrecen cuantiosas
recompensas para quien den información y que evidentemente ya comenzó a dar
frutos, ¡cayo el primero! con la captura aquí en Cartagena de alias el mente.
Andres Cabarcas.

0 comentarios