COLMENARES ¿VERDAD O FICCIÓN?
mayo 26, 2019![]() |
Andrés Cabarcas |
Lo primero que descubrí es la razón por la cual esta tan absurdamente mal
simuladas las audiencias, pues esta serie se basa en un libro del periodista José
Monsalve, personaje que es desarrollado por el actor Julián Ramón, y por la misma razón es que se denotan otros
error jurídico tanto en materia sustancia como procesal, por ejemplo: “cohomisidio
agravado, la orden de captura a media noche en la casa del juez, los testigos
presente en toda la audiencia, y la infaltable demanda penal”
Ahora bien, el periódico ámbito jurídico, se tomó
el trabajo de estudiar el expediente del caso colmenares para proteger el
principio de presunción de inocencia frente a los medios de comunicación que
divulgaban las decisiones judiciales, y con ello también se aclaran otro hechos
que en la serie se quedaron en el mundo de la ficción. El fallo en primera instancia que
absuelve a Laura Moreno del delito de homicidio agravado a título de coautora y
a Jessy Quintero por la conducta de encubrimiento en calidad de autora resolvió
los siguientes puntos:
Causa de la muerte
comprobada. No se encontraron discrepancias entre
los diferentes testigos y peritos. Luis Andrés Colmenares falleció por asfixia
por sumersión en agua, estando en estado de inconciencia, producido por un
severo trauma craneoencefálico y coadyuvado por intoxicación etílica.
Posición del
cadáver y livideces cadavéricas (teoría de la Fiscalía para explicar el asesinato por
varios golpes). Al momento de su fallecimiento, el cadáver se
encontraba boca abajo y, horas después, al momento de la inspección
judicial y traslado a la morgue fue volteado hacia arriba.
las advertencia que se recogen sobre este histórico episodio de la justicia en Colombia, recaen en la mala praxis de los medios de comunicación al desinformar al público
Lesiones de
tejidos blandos en cara y rodillas y su mecanismo (teoría de la Fiscalía para
explicar el asesinato por varios golpes). Las lesiones en estas regiones corresponden al arrastre y
la fricción del cuerpo en el canal.
Fracturas en
cráneo y cara (teoría de la Fiscalía para explicar el asesinato por varios
golpes). Quedó plenamente demostrado que
se alteró la evidencia al ocasionar nuevas fracturas al macizo facial por el
arrancamiento inapropiado del tejido momificado y que se perdieron varios
pequeños fragmentos óseos.
El cuerpo aparece
16 horas después en el túnel Box Coulvert (teoría de la fiscalía de
ocultamiento del cadáver). La tesis que el primer grupo de
bomberos no encontró el cuerpo “porque no estaba allí” quedó sin credibilidad
alguna, en tanto el juzgado, en sede de contrainterrogatorio, pudo verificar
que el cuerpo estaba en el metro 25.
Sobre las pruebas
testimoniales. Lo que narraron las acusadas a
las autoridades demuestra concordancia y convergencia en la búsqueda de
Colmenares, todo el tiempo estos estudiantes se estuvieron comunicando y no
hubo un espacio de tiempo para ocultar o transportar un cuerpo, puesto que
todos estaban distraídos en la búsqueda.
Otro punto, que me llamo mucho a atención
fue el impacto mediático que tuvo este caso, pues,
las acusadas tuvieron un proceso por fuera de la sala de audiencia, en los
noticieros, los periódicos y las redes sociales, que hizo ver algo que nunca se
demostró en los estrados.
Una reflexión muy
curiosa que puntualizo el juzgado 11 penal del circuito fue “Nunca en los
juicios que he llevado a cabo como funcionaria judicial había estado sujeta a
un ocultamiento de evidencia cuyo origen estuviera en el ente acusador. Sabemos
muy bien que al interior de esa institución la mayoría es gente honesta y
estudiosa, pero por eso mismo hay que establecer qué fue lo que pasó aquí. Hubo
varios funcionarios que dijeron, desde el principio, que no hubo un homicidio,
si se les hubiera hecho caso no era necesario haber gastado tanto tiempo en
este juicio, donde ha quedado claro que el ente acusador, en verdad, nunca tuvo
prueba alguna de dicho ilícito”.
Aunque es claro que contra este decisión
se presento recurso de apelación para resolver en una segunda instancia, las advertencia
que se recogen sobre este histórico episodio de la justicia en Colombia, recaen
en la mala praxis de los medios de comunicación al desinformar al público, la presión
mediática a la administración de justicia y el atentar contra el buen nombre de
los implicados. Impactan sobre el tratamiento que la sociedad le da a los casos
penales.

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